Los políticos, el aborto y su puñetera madre

Esta mañana he querido empezar la primera entrada “oficial” del blog haciendo mi reflexión particular sobre EL TEMA.  No he podido publicar.  Me ha salido verborreico a más no poder, fruto sin duda de la profunda indignación que me merece la nueva ley (anteproyecto en realidad, cruzad los dedos!)

¿Y que será lo que me indigna?  Creo que lo voy a escribir al estilo “numerarse”, a ver si así me centro, lo digo todo y no me voy por los cerros de Úbeda (que no se ni por donde queda eso, muy mal ando de geografía desde siempre…)

1.  Me indigna la actitud paternalista de la nueva ley.  ¿Por qué cojones necesito yo, o cualquier mujer adulta el permiso no de uno, sino de dos médicos para hacer lo que considere oportuno con mi cuerpo y lo que en él se gesta?

2.  Me cabrea hasta el punto de quitarme el sueño el sadismo.  Si, el sadismo.  Decidme sino si no es un acto de sadismo, de misoginia asquerosa disfrazada de proteccionismo absurdo.  ¿Que es eso de que tengo que tener un periodo de reflexión de una semana?  Acaso este atajo de “ultraderechistas retrógrados” han creído en algún momento que existe alguna mujer capaz de afrontar una interrupción voluntaria del embarazo, sin haberlo reflexionado y llorado hasta dolerle en lo más profundo de su ser.  Confunden voluntariedad con “me importa un pimiento, voy a quitarme un problema de encima”.  Esa actitud creo que es sólo “cosa suya”

3.  Me joroba tremendamente el mensaje demagógico.  Protección del concebido.  Eso, del concebido.  Una vez hayas nacido ya te apañaras…no pensamos ayudarte, bastante tenemos ya con subirnos el sueldo cada dos por tres, por tocarnos los huevitos en las sesiones parlamentarias y decir sandeces una detrás de otra.  Porque que me digan a mi como  están ayudando a mi hijo, por ejemplo.  Y conste que la discapacidad de mi hijo es “un cuento de hadas” comparada con según que.  Que el anuncio del Cola-cao es muy bonito, pero para la mayoría de niños es sólo un anuncio…

4.  Me fastidian las maniobras de despiste de este gobierno.  ¿A que viene ahora esta dichosa ley?  Si no había ningún debate social con la anterior…que mientras hablamos de esto no hablamos de otra cosa…

¿Por qué nos dejamos hacer?  Que nos pasa a la población general que dejamos en manos de estos sinvergüenzas el gobierno del país…No me salen las palabras…me puede la rabia.  No dejo de pensar en todas esas mujeres que serán obligadas a parir un hijo al que no quieren…en todos esos niños que sufrirán las consecuencias…en todas las que serán obligadas a llevar a término un embarazo, para ver morir a su hijo fruto de una malformación severa, en todos esos niños que pasaran su infancia ingresados, sometidos a cirugías agresivas, dolorosas…para tener una calidad de vida que no desearíamos ni a nuestro perro…no dejo de pensar en Gallardón…¿Cómo puede dormir por las noches?  ¿Cómo pueden mirar a los ojos a  sus mujeres, sus hijas…?  Sádicos, son todos unos sádicos.

Probando, probando!!!

Holaaaaaa…¿Hay alguien ahí?

Siempre me he considerado una auténtica inútil en todo aquello referente a las tecnologías.  Sin embargo, presa de mi misma, con una cabeza llena de pensamientos y sentimientos fruto de mi “renovada realidad” como madre, me he lanzado a crear este blog, que seguro que será sencillito, de publicaciones poco periódicas y habitualmente caóticas.

Me gusta escribir, me ha gustado siempre.  Me intimida levemente ser objetivo de comentarios de otra gente, pero confío en que serán siempre constructivos y que aprenderé de ellos.  Espero poder aportar algo a esta red “saturada” de blogs de maternidad y crianza.

En ningún momento pretendo dar lecciones de nada, soy solo una “aprendiz de madre”, así que espero que no busquéis respuestas aquí, más bien que me ayudéis a encontrarlas…muchos ojos ven mejor que dos…