No me da la vida (que cabreo llevo)

Cuando empecé con esto del blog, me plantee como objetivo huir de mi tendencia al pesimismo e intentar darle un tono positivo a lo que escribiera.  No quería ser la amargada de las redes.  Sigo sin querer.

Sin embargo, tras dos meses en los que no he podido publicar nada porque no he tenido tiempo, he pensado que tenia que dar una explicación.  Le he estado dando vueltas varios días a lo que quería escribir y me he dado cuenta de que, lo que DEBIA escribir era, simplemente, la verdad.  NO ME DA LA VIDA.  Y me jode.

Me jode tanto que lo estoy pasando francamente mal, como hace tiempo que no me sentía.  Me siento angustiada, triste, agobiada, sobrepasada…hay momentos en los que no tengo ganas de hacer otra cosa que encerrarme en mi habitación, tumbarme en la cama y no hacer NADA, absolutamente nada.  Pero no tengo tiempo ni de eso (podría estar haciéndolo ahora, pero en fin, me ha dado por desahogarme)

Mi día a día no tiene otra emoción que ir corriendo de un lado a otro ,llevando y recogiendo niños del cole, ir a trabajar,  llevar a Pau terapia aquí terapia allá, seguir corriendo para llegar a mis clases de inglés (que en maldito día se me ocurrió apuntarme a la EOI) y luego encima me proponen retos a los que mi orgullo me impide negarme.  Y, ¿sabéis de que tengo ganas?  De mandarlo todo a la mierda.  Todo, absolutamente todo.  El trabajo, las clases de inglés, los retos, las terapias…todo.

Mi yo “niña buena”, mi sentido de la responsabilidad, no me dejan hacerlo.  Pero ¿que hay de la responsabilidad hacia uno mismo?  ¿Dónde pone en el manual de “ser una buena madre” que haya que estar jodido para que los demás estén bien?

A todo esto, se evidencia que los demás, particularmente los niños, tampoco están bien.  Teresa esta muy cañera y estoy segura de que mi estado de ánimo, la ansiedad que se intuye a través del tono de mi voz, de mis movimientos rápidos e imprecisos, del “vístete de una puñetera vez”, son en gran parte la causa de su “malrollismo” hacía mi.  Bienvenidos al bucle…

Mentes bienintencionadas me sugieren que me organice, que priorice…a estos es a los que más ganas tengo de mandar a la mierda.  Priorizar implica dejar de hacer todo lo que me apetece hacer para hacer solo lo que “tengo” que hacer y ¿sabéis que?  Que no me da la gana.  Quiero ir a mis clases de inglés y quiero entrenar para hacer la trail y cruzar la meta, medio muerta, con la camiseta del SXF.  Eso es lo que quiero hacer y no pienso dejarlo.

Se que asumo un riesgo relativamente importante si le doy a publicar.  Se que más de uno se ofenderá…ya me sabe mal, el que se pica..Se que me leen compañeros de trabajo, amigos íntimos y no tan íntimos…da igual, esta es la versión cabreada de mi misma, que digo yo que de vez en cuando también puedo reivindicarme como persona, ¿no?

Ale pues, ahí lo dejo, que se me calienta el hocico (o los dedos).  Una útima petición.  Si alguien se ofrece de modo altruista a echarme un cable, fantástico.  De otro modo, mejor nos dejamos de consejos.  Besos