too much!

Llevo desde las doce del medio día en un estado de aturdimiento y flipe.  Alucinando me hallo!!

Resulta que aquí mi humilde “bloguito” aparece en el ranking de madresfera de esta semana, nada más y nada menos que en el número dos.

La última vez que miré las estadísticas de la entrada “Llegó y se fue” tenia algo mas de 65.000 visitas.  La pagina de Facebook ha crecido en 70 me gusta en una semana y también he recibido algún que otro mail.

Sin embargo, desde las doce, estoy “que no se como estoy”.  Reconozco que me agrada que el blog haya llegado a tanta gente pero de verdad que no me importaría nada estar donde estaba la semana pasada y que Mai estuviera con su madre, que es donde debe estar.  Ojalá no hubiera tenido que compartir su historia, ojalá su madre nunca me lo hubiera pedido.

Solo espero que sus palabras, que no mías, esa entrada es de Mai y su mamá, hayan servido de consuelo, de apoyo, de ejemplo…hayan conmovido a todas esas personas que han comentado con lágrimas y pesar el texto compartido.  Si así ha sido, me alegro y estoy orgullosa de haber servido de puente para que os llegara.  Es lo menos que podía hacer.

Mención a parte merece el hecho de que nos hayan censurado en facebook.

Gracias a todos y sobretodo la valiente mamá, por compartirse con nosotros,  por confiar en mi y en este espacio que siempre será suyo. Gracias a Mai por enseñarnos tanto.

La teoria de la relatividad

hormigaCreo que era cosa de Albert Eistein…no estoy muy segura. Una es de letras puras, de esos “frikis” que estudiábamos latín e historia del arte, que leíamos a Cortázar sin entenderlo mucho pero con esfuerzo y dedicación, por si le pillábamos el punto.

Todo es relativo…la vida es un aprendizaje constante, en el que una no tiene nunca certezas absolutas ni verdades universales, en la que no dejas de crecer, cambiar, aprender, derrumbarte y levantarte con más fuerza que antes.  Todas las experiencias que vivimos forman parte de nosotros y de cada una de ellas, con tiempo y esfuerzo, podemos sacar algo positivo.  No tenemos cicatrices…son rayas de Tigre.

Al principio de diagnosticarle la mutación a Pau, todo eran sombras.  No podía entrar en su habitación a arroparle sin salir llorando.  Le miraba dormir y me preguntaba porque a él, porque a nosotros.  Me lamentaba a menudo de nuestra suerte…si sólo uno de cada cuatro mil niños tenia Síndrome de x Frágil ¿por qué tenía que ser el mio?.  Porque sí…porque dentro de esos cuatro mil estábamos nosotros.  ¿Por qué tenia que morir Mai, o Adriana, o Eduardo, o Sergio, o Andrea, o Miquel, o Teresa, o Judith, o tantos y tantos otros?  No hay porqués…quizás porque la vida incluye la muerte, porque la discapacidad es parte de la vida, porque cuanto más avanza la ciencia más fuerte es la Naturaleza…porque, simplemente, las cosas pasan.

Preguntarse por qué, recrearse en la mala suerte, en la desgracia, en el lodo de la pena forma parte del duelo.  Habrá gente que tardará más en limpiarse el barro y renacer…otros son más rápidos.  Cada camino es diferente y válido.  Pero al final de ese camino, a veces transitado de forma paralela, una se da cuenta de que solo hay una salida válida.

Ayer estuve hablando por teléfono con la mamá de Mai.  Le dije que me sorprendía su capacidad de recuperación, el proceso físico y emocional que estaba haciendo.  Ella me dijo “no hay más”.  Y tenia razón.  No hay más.  Nunca hay más.  Ante la adversidad, la única opción es luchar, salir adelante, por uno mismo, por los hijos, por la familia, por amor al que se ha ido o, en nuestro caso, por pasión por el que está.

Todos aquellos que nos enfrentamos a situaciones duras (sin querer comparar, por favor, no me entendáis mal) llegamos a la misma conclusión.  Solo hay un camino para nosotros…salir adelante.  No importa lo que duela o lo que cueste, la vida sigue.

Mis hermanas me alababan hace unos días por mi valor ante la discapacidad de mi hijo, decían que era increíble el camino que había elegido.  Es curioso que ellas veían en mi lo mismo que yo en tantas otras mujeres…  Yo solo pude decir “no hay camino que elegir, solo hay uno”.  Es así como lo siento.  Esto no es algo que una desee, nadie quiere que le pasen “putadas”.  Pero las “putadas” existen y te dan un puñetazo en el alma cuando menos las esperas, a traición, sin anestesia.  Durante un tiempo te restriegas en tu propia miseria hasta que más pronto o más tarde te das cuenta de que lamentarse no es una opción.  Es una mazmorra.  Oscura, húmeda, apestosa.  Cuando el dolor es solo una hipótesis, tiendes a pensar que no lo soportarías.  Luego te sorprendes aprendiéndote más fuerte, creciendo más sabia de lo que nunca creíste que serías.

Dicen que Dios no te batallas que no puedas vencer.  Yo, que me confieso atea, prefiero pensar que la vida no te pone obstáculos que no puedas luchar.

Llegó y se fué

Precioso, nutricio pecho de madre, de mamífera..esperando una cría que se fue...

Precioso, nutricio pecho de madre, de mamífera..esperando una cría que se fue…

Mai nació el 3 de marzo, en una cesárea necesaria por prolapso del cordón.  El prolapso del cordón es una complicación muy grave del parto que ocurre en rarísimas ocasiones y que, en este caso, tuvo consecuencias fatales.  Mai no se quedó con su madre.  Su madre es mi amiga, es una de las personas más sabias, fuertes y valientes que conozco, generosa a más no poder.

Hace varios días, compartió en Facebook un texto sobre el nacimiento de Mai y como había ella decidido actuar con respecto a la lactancia.  En el texto compartió una preciosa foto de su pecho desnudo llorando lágrimas blancas de leche por su pequeña princesa.  Algún descerebrado denunció la imagen y Facebook borró imagen, texto y los cientos de comentarios de apoyo y admiración que mi amiga había recibido.  No quiero decir nada al respecto, porque si me arranco diré tales barbaridades que o me censurarán a mi o me cerrarán la cuenta.  Hay que ser de otro planeta, uno cruel y deshumanizado para denunciar este contenido.

Mi amiga nos pidió a algunas madres que tenemos Blog si queríamos compartir su imagen y su texto.  Lo siguiente, en negrita y cursiva no es mio.  Es el texto que escribió la mamá de Mai, tan solo unas semanas después del nacimiento y muerte de su hija, paciente y amorosamente esperada durante 40 hermosas semanas.

Cuando la leche no es blanca

El pasado 3 de marzo mi hija Mai nació muerta. Nadie te prepara para eso. Nadie está preparado. Dentro de la nebulosa del momento, burrocracia, gestiones, decisiones y recuerdos, alguien te ofrece pastillas para cortar la leche. Alguien te dice que puedes esperar. Y en ese momento caes en que tu cuerpo, tu cuerpo de madre, parida la placenta, producirá leche en unos días. Y te cagas en la Naturaleza. Mi elección fue esperar, quizás para aferrarme a lo que de Mai me quedaba. No me arrepiento, fue una despedida suave y paulatina, pero cada mujer debe tener libertad para escoger la suya. Los profesionales deben informar. No juzgar. Tras la cesárea de urgencia y la muerte, el shock y el dolor físico dejaron paso a una fuerza increíble que me impulsaba a levantarme, a lamerme mi propia herida. Los pechos se me llenaron de leche, tremendos y calientes. Fui mamífera en estado de alerta, buscando a mi cría, esperándola. Por la cesárea tomaba antiinflamatorios, quizás por eso no sentí dolor, solo malestar, no tuve necesidad de extraerme leche ni de aplicarme frío ni hojas de col. Dejé fluir la leche, simplemente, dejé que me mojase despidiendo a mi bebé, dejé que se perdiese. Dejé a mi cuerpo hacer su duelo, llorar su luto, hasta que la leche se marchó. Y con ella la fuerza. La mamífera que por fin tomó conciencia de que su bebé no iba a volver. Mamífera vacía de vientre y pechos muertos. El cuerpo de madre, creador, nutricio, lleno de vida y alimento pasó suavemente a convertirse en silencio, en cementerio.

Edito para enlazarlos al Blog de Maria, la mamá de Mai.  Allí encontrareis este texto y otros relacionados con la perdida de Mai y el duelo.

http://maternario.blogspot.com.es/

Mami, ¿hacemos galletas?

Horneados y listos para comer.  No te olvides del azúcar glas!!

Horneados y listos para comer. No te olvides del azúcar glas!!

Hace ya un tiempo, mi amiga Patricia de mamabúho, me sugirió incluir en el Blog recetillas de repostería, que es una de mis mayores aficiones.

Así que aquí os dejo la primera entrada referida a esto.  Aviso que las recetas casi nunca serán mias.  Habitualmente las saco de otros blogs o de algún libro que tengo en casa.  Siempre que pueda os dejaré el enlace original.

Pero para el estreno…una receta mallorquina, la de mi madre.  Crespells per Setmana Santa!!

 

Ingredientes:

*  200g de manteca de cerdo (saïm)

*  200g de azúcar

*  200g de zumo de naranja

*  3-4 yemas de huevo (dependerá del tamaño del huevo.  3 grandes, 4 medianas)

*  Aproximadamente un kilo de harina

Elaboración.

1.  Mezcla, con las manos que es más divertido, la manteca con el azúcar, el zumo de naranja y las yemas de huevo.

2.  Cuando consigas una “pastita” homogénea, ve añadiendo la harina poco a poco y amasando con las manos hasta que hayas completado el kilo o obtenido una masa que puedas estirar con el rodillo y cortar.

3.  Con un rodillo, estira esta masa hasta obtener una lámina del grosor que te guste (yo no excederia el centímetro) y ve colocando tus Crespells en una bandeja de horno con papel vegetal o engrasada con un poco, muy poco, de aceite de oliva.

4.  Hornea los Crespells a 180º.  El tiempo de horneado dependerá del tamaño y grosor de tus galletas.  Estarán listos cuando la base empiece a tomar un color dorado.  Al tocarlas por arriba pareceran blanditas pero al enfriar endurecen, no te preocupes.

Como ves es una receta sencilla y que se presta a hacerla con los niños, siempre que no os importe que la cocina acabe pareciendo “zona de guerra”

Con las claras de huevo que te sobren puedes hacer “Ous a la neu”. Otro día te lo cuento.

 

Absurdas guerras de madres…

adriana-lestido-madres-e-hijas-marta-y-nana-1995Estas pasadas semanas ha habido varios “acontecimientos subversivos en el mundo de las madres”.  Primero un “pediatra” (o pongo pediatra entre comillas o lo llamo imbécil) va y escribe un libro sobre “Victimas de la lactancia” que no es más que un cúmulo de despropósitos basados única y exclusivamente en su opinión, claramente carentes de información veraz, de evidencia científica y encima insultantes para las madres que optamos por la lactancia prolongada (señor, entérese, mis tetas, mi hijo, mi decisión y la de él).  Después a los enfermer@s y matronas, ofendidas todas, les da por escribir otras tantas barbaridades sobre las Doulas, pero barbaridades en mayúsculas de estas que una piensa, mi embarazo, mi parto, mi placenta…mi decisión (otra vez)

Y todas estas historias generan absurdos debates de comunidades de madres unas a favor y otras en contra que parecen luchar por el primer puesto en el “ranking” de “la mejor madre”.

Pues vengo yo a deciros que “la mejor madre” no existe…ya me sabe mal!

Todas las madres, y si no todas serán muy pocas las que no, lo hacen lo mejor que pueden.  Todas, o casi, eligen de entre las opciones a su alcance en cuanto a embarazo, parto y crianza según sus creencias, sus preferencias , sus posibilidades…bien aconsejadas o no, más o menos informadas, pero las madres adoran a sus hijos y harían lo que fuera por darles una vida feliz, una buena infancia, educación…satisfacer sus necesidades del mejor modo posible.  Esto es un hecho.

Las madres aprenden a ser madres cuidando de sus hijos.  Son ellos sus mejores maestros.  No me parecen de recibo estas publicaciones de supuestos profesionales cuyo único fin parece ser doblegar la voluntad de mujeres adultas, de madres, haciéndolas sentir culpables de sus decisiones, indignas y erradas en su papel, menos mal que vinieron ellos a salvarnos, a devolvernos al rebaño cual ovejas descarriadas, a alimentar un debate, una guerra que no existe.
Cada familia tiene que recorrer su camino, a veces un poco a ciegas, sorteando dificultades que, afortunadamente, pocas veces serán insalvables.  Los consejos y publicaciones al respecto han de servir solo como referente y han de elegirse con cuidado.  Si una decide informarse sobre lactancia más le vale consultar con una matrona especializada, con una vecina que haya lactado o que lea artículos y recomendaciones que se basen en evidencias, no en opiniones.  Y que luego decida basándose en su información y sus preferencias, sin sentirse culpable nunca.  Todo lo demás, en mi opinión, es papel mojado, sin validez alguna y no merece confianza ni es digno de mención.  Tal cual esta entrada, que carece de evidencia de ningún tipo y es “solo” una reflexión.