Reset…

Hoy es uno de esos días en que, o reseteo o me rindo.  Así que como rendirse no es una opción reseteo.

Me encuentro en un momento de poco escribir y mucho pensar.  Estoy cansada…cansada de no tener tiempo, de no tener espacio, de luchar por una conciliación que parece que no existe, de llevar un ritmo y un rumbo que a duras penas se donde me lleva.  Siento la necesidad de parar esta rueda, pero no es posible.  Mi familia y yo estamos metidos hasta las cejas en un dilema economicolaboral con claras implicaciones sociofamiliares (me gustan las palabras compuestas, hacen que parezca que sabes un montón de lo que hablas.  Los políticos las usan mucho)

Estoy bloqueada…antes me sentaba delante del teclado y las palabras salían solas.  Siempre tenia algo alegre o interesante que contar.  Ahora llevo un tiempo pensando que no quiero pensar…sueno deprimente.

En estos momentos no me gusta donde y como esta mi vida.  Siento que me han traído engañada, a la fuerza… Mi trabajo ya no me llena, aunque el contacto con los alumnos me sigue pareciendo motivante, el sistema y las circunstancias resultan abotargantes, para los niños y para mi como maestra.  La sensación es la de dar palos de ciego, esperando que algo cale en algún lado y deje un poso del que nazca algo diferente.

Me obligo a recordar breves instantes, anécdotas dulces y divertidas con mi familia que me ayuden a saber porque cojones tengo que mantener el tipo.  Busco estrategias que me alegren el dia, momentos fugaces que me endorfinen, recuerdos alegres, esperanzas lejanas, historias comunes que me reconforten para sentirme menos sola.  Pienso en los que estan peor…

Cierro los ojos y veo a mi dulce trio…dormidos con los mofletes colorados bajo sus mantas calentitos.  Sonrio entre lágrimas tratando de encontrar al que me ha robado el tiempo y la mitad de mi energia.  Trago saliva, voy al trabajo con una sonrisa, saludo a mis alumnos cuando nos cruzamos por la calle.  De puertas hacia fuera todo sigue igual.  De puertas hacia dentro todo sigue pesadamente igual.  Monotona, extenuante, cargantemente igual.

Hoy me he permitido un ataque de pesimismo.  Hoy me he cansado de ser muestra, de “mírala que bien lo lleva”…hoy estoy cansada, muy cansada.

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