Mi hijo no es tonto.

forrestNo sé si me acaba de gustar lo que voy a hacer, de verdad que no.  No es mi intención, no lo ha sido nunca, generar polémica, malos rollos, comparticiones “gratuitas”, acumular seguidores…empecé este Blog casi como una terapia, aparecí en “las altas esferas blogueras” compartiendo una historia muy dura de una buena amiga y ni siquiera traté de aprovechar el tirón.  Creo que puedo decir que he sido fiel a mi misma, que escribo en función de lo que creo correcto, de mis propias necesidades, vivencias…no pretendo cambiar el rumbo.  No me ganaré nunca la vida con esto y eso me gusta.

Pero, lo siento, esto no quiero callármelo.

Hace unas semanas leí un texto sobre el trato del mito de los Reyes Magos en la sociedad y cómo algunas personas no eran cuidadosas al tratar el tema delante de niños pequeños.  La persona que lo escribía, que parecía muy molesta, se manifestaba muy crítica con ciertas actitudes adultas, aludiendo que los niños no son tontos y que si se hablaba del tema delante de ellos había que tener cuidado de no chafar la ilusión, y las Navidades, a los más pequeños.  Por mi parte, comparto la idea.

Pero yo fuí más allá.  Supongo que es una cuestión de lenguaje, que no nos damos cuenta, que son términos que se usan a menudo y no nos referimos a nadie concreto, que es la costumbre…bla, bla, bla…  pero a mi me molestó leer que el hijo de esta persona no era tonto, que si se hablaba delante de él se enteraba (dando a entender implícitamente que si un niño no se entera es que es tonto) y me molestó el título,  cuya pregunta yo respondo en esta entrada.

No, mi hijo no es tonto.  Mi hijo probablemente no sea capaz de seguir conversaciones de adultos cercanos a él, a no ser que le hablen directamente.  Mi hijo no entiende de mitos, de creencias…cuando vienen los reyes y ve los regalos se alegra como el que más, pero lo que él entiende es que es su cumpleaños.  Y aun con todo eso, sigue sin ser tonto, ya que me preguntan.

Es fácil caer en estas cosas, es fácil usar ciertos términos en tono despectivo…es muy fácil.  ¿Quién no se ha referido nunca a una persona que hace o dice algo inapropiado como “retrasado”?  ¿Quién no ha tachado a su amigo, pareja…de “autista” porque no le prestaba atención?  Yo lo he hecho, no soy una santa.  No quería herir a nadie en su momento pero, ahora, que me toca de cerca, la herida soy yo.

Mi hijo tiene retraso mental.  Es un hecho.  Tiene también rasgos autistas.  No me genera ninguna vergüenza ni ningún pudor, no lo oculto, hace tiempo que las miradas ajenas dejaron de importarme.

Y sin embargo esto me molesta tremendamente.  Creo que cuesta poco ser más cuidadoso, particularmente si se escribe en un medio donde un@ puede ser leído por un grupo importante de personas.  Cierto es que cada uno escribe lo que quiere, con la finalidad que quiere y líbreme Dior de juzgar que objetivo es más lícito.  Pero hoy me he levantado un poco guerrera y esto, que lleva semanas rondándome, me ha salido a borbotones, asaltándome como siempre, al sentarme delante del ordenador.

Solo quería, para variar, hacer un ejercicio de descarga y, de paso, invitar a la reflexión.  Y citando a Forrest Gump (un personaje que siempre me ha parecido adorable y ahora más que nunca) “Tonto es el que hace tonterías”.  Dicho esto, me voy a hacer el tonto (que no serlo) con mis hijos en la alfombra, a echarnos unas risas, a hacernos cosquillas y a inventar palabras raras.  Pero que conste, aquí tontos no somos ninguno.  Besos.

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No soy una fundamentalista

No, no lo soy y, es más, me molesta que me acusen de ello.  Yo apoyo a las madres, a todas, sea lo que sea lo que elijan para ellas y sus hijos.  Intento no juzgarlas, informar si me lo piden y acompañar si les hace falta.  Nada más (y nada menos)

En este momento de mi vida, con la información científica de que dispongo y las experiencias vividas, creo firmemente en un acompañamiento respetuoso del parto, en la fisiología del mismo y en la capacidad de la mujer para parir.  Esto no quiere decir que reniegue de las intervenciones cuando son necesarias, pero si quiere decir que hay una tendencia evidente a intervenir en exceso, que el nacimiento se convierte con demasiada frecuencia en un acontecimiento violento y que esto genera secuelas físicas y psicológicas, en la madre y en el bebé,  que pueden permanecer a largo plazo y/o ser graves.  También quiere decir que considero que es responsabilidad nuestra informarnos y decidir sobre el proceso de embarazo y de parto, que para algo es nuestro cuerpo y nuestro hijo.  Quiere decir que me parece un grave error que se practiquen cesáreas “a la carta”, negando al bebé el derecho a nacer la mejor forma posible (mucha gente lo ignora, pero el bebé que nace por cesárea sufre un verdadero trauma.  Intentando compararlo con algo que hayamos podido vivir, una sensación parecida a ser despertado repentinamente de un sueño muy profundo y muy plácido)

Creo firmemente en la necesidad de promocionar la lactancia materna siempre que sea posible (y os aseguro que hay muy pero que muy pocos casos en los que no sea posible) como la primera y sin duda mejor opción para alimentar al recién nacido.  Creo que es importantísimo crear conciencia de que los niños no se crían igual con biberón, porque no es cierto.  La alimentación con leche artificial tiene muchos inconvenientes potencialmente peligrosos para el desarrollo del recién nacido.  Muchos más de los que creemos.  Que en situaciones de necesidad se regale leche de fórmula, como sugería no hace mucho el Ayuntamiento de Madrid, me parece un grave error.  ¡Promociona la lactancia, alimenta a la madre y estarán sanos los dos! Sería, seguramente, más barato, más sencillo y más cómodo a corto, medio y largo plazo.  Que ante una dificultad en la lactancia se “recete” un biberón me parece escoger el camino “fácil” y rápido para hacerle un flaco favor al bebé.  Que me expliquen a mi, que de verdad no lo entiendo, porque cuando nos encontramos un bebé que se alimenta con leche de fórmula que engorda poco no se le manda a ver a una nodriza.  La preparación del biberón, que nos venden como tan sencilla y estupenda, porque así otro se lo da y tu descansas, no lo es tanto.  ¿Sabíais, por ejemplo, que los polvos no son estériles?  Y tu venga a esterilizar biberones y tetinas…cuanto menos contradictorio, ¿no?

Insisto, esto no quiere decir que si una mujer decide dar biberón por cualquier motivo, que además a mi no me importa, que no es asunto mio, me parezca una mala madre.  No señor, nunca lo he dicho ni lo diré.  Pero que nos vendan la moto con que “no pasa nada” por ponerte la epidural (que yo me la he puesto, joder, y no soy un monstruo), que no pasa nada por criarlo con biberón (que mis dos mayores tomaron mixta seis meses y luego artificial y en ese momento lo hice lo mejor que pude), que mejor que nazca por cesárea que así no sufrís ninguno…pues no señor.  Si que pasa, siempre pasa.  Cualquier decisión que tomemos, aun partiendo de la base de que será la mejor en nuestras circunstancias personales y además será (o debería ser) la nuestra, tendrá consecuencias.  Siempre. Y lo que no es de recibo es engañar a la gente.  Y nos engañan, mucho.

Y si manifestar estas ideas, si ser una activista, si considerar la lactancia materna hasta los dos años, como mínimo, una cuestión de salud pública y su falta de promoción una irresponsabilidad por parte de nuestros gobernantes (ministerios de salud, por poner un ejemplo), si considerar que, en líneas generales, los nacimientos se atienden como un acontecimiento patológico cuando no lo son, si saberse casi de memoria las recomendaciones de la OMS y citarlas en cada conversación en que sale “el monotema”, si ser crítica, si pensar por una misma, si darle importancia a estos asuntos, hacerlos míos es ser una fundamentalista, pues oiga, lo soy.  Una fundamentalista, una hippie, una frikie, una loca, exagerada, pesada…lo soy.  Y me alegro de ello.

Mientras dormias…

Esta es una de mis entradas favoritas. Me gusta leerla en los dias dificiles…no cambiaria nada (bueno quizas una casa con piscina). Nuestra vida esta bien como esta…somos felices (gran parte del tiempo), hemos conocido gente fabulosa…que mas podriamos pedir?

otro blog de mamis

IMG_0541Anoche despertaste entre sollozos, llamándonos.  Fue extraño, no sueles hacerlo.

Subí a tu habitación y tus enormes ojos dijeron “quédate conmigo”.  Te apartaste a un ladito de la cama y con tu manita inquieta señalaste el hueco que era mío.  Me tumbé a tu lado, cogiste mi mano y cerraste los ojos en seguida.

Y así, mientras dormías, imaginé un Pau distinto.  Soñé como seria nuestra vida, nuestra familia, con un niño sin trastorno alguno, con un Pau, un poquito más “normal”.  Podríamos ir al parque, tus hermanos y yo, los cuatro solos, podríamos ir a hoteles y a restaurantes sin llamar la atención, podríamos ir a cumpleaños sin ponernos nerviosos, podríamos ir al médico cuando estuvieras enfermo y no tendríamos que sujetarte, podríamos cortarte el pelo sin que te angustiaras hasta el extremo…seríamos como todos los demás.

Y así, mientras dormías, mientras intentaba seguir el ritmo pausado y tranquilo…

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Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

El Museo del Louvre tiene 8.5 millones de visitantes por año. Este blog fue visto cerca de 1.300.000 veces en 2015. Si fuese una exposición en el Museo del Louvre, se precisarían alrededor de 56 días para que toda esa gente la visitase.

Haz click para ver el reporte completo.