Cuentos de nacimiento (volumen II)

He tardado mucho, lo se…me cuesta entender que haya gente siguiéndome, si apenas tengo tiempo de publicar!!

Vengo deprisa y corriendo a hacer un copia y pega del cuento de nacimiento de Xavi, también en catalán.  Con suerte, ahora en vacaciones, tendré un respiro para traducirlos y quizás escribir algo nuevo.  ¡Besos!

EL REGAL DE LA FADA

  • Recordes la historia de la fada Marga i el fat David?  Recordes que, els petits prínceps varen néixer amb l’ajuda de les medicines dels bruixots?  Recordes que varen néixer per una porta a la panxa de la seva mare i que estaven un poc malalts?.  A la fada Marga l’entristia molt tot això, encara que s’estimava molt els seus petits.  I per això, perquè no estàs trista,  l’univers li va voler fer un altre regal.
  • Dos dies abans que arribessin els reis d’orient la fada Marga sospitava que hi havia un petit príncep creixent a la seva panxa. Pensava, però, que era del tot impossible i que devien ser “coses seves”.  Però no, era cert, la seva panxa tornava bullir de vida.
  • De tot d’una, ella i el fat, es varen espantar moltíssim. Què farien ells amb tres petites criatures?  Serien capaços de cuidar-les, de fer-les sentir feliços i estimades?  I si la fada es tornava posar malalta quan tenia el petit a la panxa?
  • Tanmateix, tot i les pors, van entendre que, aquella petita criatura que ja creixia, invisible, dins la panxa de la fada, havia decidit que eren ells, d’entre tots els pares de l’univers, els que serien els seus. Així doncs, deixaren les pors de banda per fer lloc a una immensa alegria.  La seva família creixeria al cap d’uns mesos.
  • El dia que arribaren els reis, varen decidir que ho contarien a la família. Tothom es va sorprendre molt! Alguns amb alegria, d’altres, no tant, però a ells tant els feia.  Ells ja s’estimaven el seu petit regal de l’univers.
  • Passaven els mesos i la panxa creixia, així com també creixien els germanets. El petit gegant semblava que començava a tenir problemes i la fada se sentia per estones immensament feliç i d’altres molt preocupada.  Però a les nits, quan tots dormien, acaronava la seva dolça panxa i li deia al seu petit:  “T’estimaré tota la vida”
  • De la malaltia de la fada no se’n va saber res. Aquesta vegada tot era diferent i, tot i que els bruixots a vegades l’assustaven amb les seves històries, na Marga es sentia segura, feliç i preciosa.  Tot aniria bé, ho sabia.
  • Era una fresca nit d’estiu quan, el petit regal de la panxa, va decidir que era hora de conèixer la família. La petita fada havia cridat la mare a la matinada i es veu que a ell, li varen venir ganes de conèixer sa germana.  Perquè ningú no dubtés, va enviar a la seva mare una senyal ben clara de que volia arribar.
  • Amb la seva saviesa, va esclatar dins la panxa la fina bosseta que el protegia i la mare, sorpresa i divertida, va saber que el moment havia arribat. El pare, nerviós, se la mirava entendrit i un poc assustat.  Aniria tot bé aquesta vegada?
  • Moltes hores després, amb l’ajuda d’una dolça nimfa, el petit regal va sortir del ventre de la mare. Aquesta vegada, no havia necessitat que els bruixots obrissin cap porta. Havia sortit, banyat i calent, per on surten tots els nadons quan les coses estan bé.  D’entre les cames de la mare, s’obria la màgia de la flor de la vida i així era com ell, amb tota la força de la natura, l’havia conegut.
  • La fada Marga l’agafà i el va estrènyer ben fort contra el seu pit calent. –“Vine aquí menut; arranca” – li va dir i el petit, que la mirava com si la conegués de tota la vida, va cridar i va començar a respirar aire ple d’amor.
  • El fat David plorava d’alegria i no aturava de dir: “Veus el que hem fet?”. La fada només se’l mirava en silenci i l’ensumava.  Ensumava aquella oloreta dolça, olor de vida, que pensava que mai tindria l’oportunitat de sentir.  A la fi, va estar una mica més en pau amb l’univers.
  • I així, el regal de la fada, un petit príncep de pell blanquíssima i cabells de sol, creixia arraulit al pit de sa mare. Grassonet i tranquil, respirava al seu so nit i dia mentre la fada, profundament enamorada, el mirava dormir i donava les gràcies a la vida.

Como reconocer a un ginesaurio.

Hace semanas que se me ocurrió esta entrada tras leer un correo de una madre en un grupo al que pertenezco.  A veces una lee cosas que le ponen los pelos de punta…y este era uno de ellos.

Entonces caí en la cuenta de que podía aportar mi granito de arena a través de este espacio.  Asi que, madres que me leeis, particularmente las que estais embarazadas, mucha, muchisima atención a lo que os voy a contar.   Espero que nunca necesiteis esta información, mejor dicho, espero que ya la tuvierais antes de hoy, pero en cualquier caso, de todo corazón, espero que os sea útil.

Antes de entrar a describir como podeis reconocer a un ginesaurio, entraremos en definir o explicar el concepto.

Un ginesaurio, o ginesauria en su versión femenina, es aquel médico especalista en obstetricia que se empeña en definir el embarazo y el parto como un proceso patológico y altamente peligroso del que debe salvarnos a todas las mujeres.  Es un ser muy peligroso, ya que no dispone de información actualizada ni de evidencia cientifica o, si dispone de ella, se la pasa por el arco del triunfo .  Es más peligrosa, si cabe, la ginesauria, ya que tiende a usar la “empatia de genero” para llevar a la PACIENTE (no olvideis que para él o ella estais viviendo un proceso patológico que hay que controlar de principio a fin, no fuera cosa que explotarais o algo peor, se os muriera el bebé)a su terreno.

Allá voy pues.  ¿Cómo reconocer a un ginesaurio?.

Querida amiga, agudiza tu olfato.  A veces es dificil reconocerlos hasta que ya es demasiado tarde.  Así que ¡¡¡ojo avizor!!!

Sospecha altamente de aquel que te trate con “demasiado cariño”, lease, que te hable como si hablara con una niña, que use para contigo apelativos tales como “gordita”, “mamita”, “nena”, “reina” y demás vocablos cariñosos.  Si habla contigo con una actitud paternalista, en un tono protector y con clara tendencia a decirte lo que tienes que hacer CORRE.  Un buen profesional deberá siempre dirigirse a ti en un tono cordial, pero guardando las distancias, y nunca, bajo ningún concepto, tomará decisiones por ti.  Su labor es informarte del proceso de embarazo y parto, de los procedimientos recomendados en uno u otro proceso de tu salud reproductiva y sexual, pero las decisiones son única y exclusivamente tuyas.  Puedes negarte a cualquier procedimiento que no desees, incluyendo analíticas, ecografias…

Otra característica común de esta, por desgracia aún común especie, es la clara tendencia a evadir tus preguntas o a contestar con opiniones personales y no con evidencia.  No olvides que tu no necesitas su opinion, necesitas información veraz y cientifica sobre la que basar TUS decisiones.

Frecuente tambien la tendencia a regañar.  Esto es derivado de la actitud paternalista que ya hemos comentado antes.  Estos saurios suelen creer que su blanca vestimenta les da potestad para opinar sobre tus decisiones de mujer adulta e informada.  Es más, a muchos de ellos, les duele ser conscientes de que, de hecho, estas informada.  Si te fijas bien puede que hasta puedas intuir un sarpullido en su cuello, cierta rojez en sus mejillas…cuidado, te esta cogiendo mania…

Diria que son puntos críticos los siguientes acontecimientos que se dan, por cierto, cuando tu gestación esta ya bastante avanzada.  Si te encuentras con uno de estos huye, hazlo antes de que sea demasiado tarde.

Te riñe acaloradamente por tu excesivo o pobre aumento de peso.  No contento con esto, te culpa de esto por estar comiendo mal, mucho, poco…no se molesta en preguntarte como te sientes, si tienes algun malestar digestivo, si tienes nauseas que te impidan alimentarte bien…supone que el problema es que eres una mala paciente, una niña caprichosa a la que le ha dado por comer helados más que nada por molestarle a él con tu aumento de peso en las visitas.  Engordas “para fastidiar” y el te lo hace saber.

Insiste en hacerte ecografias en cada visita a pesar de que sabe, o deberia saber, que no estan indicadas.  En todas y cada una de ellas tuerce el “hocico” y se limita a hacer un gruñido ininteligible cuando tu preguntas si algo va mal.  Suele acabar la ecografia con un “todo bien pero…”  Este pero puede derivar en el transcurso de las últimas semanas en un “tu bebé es demasiado grande (o demasiado pequeño)” o cualquier otro motivo de índole patológica ( no) y que por supuesto no se habia detectado antes que indique, recuerda segun su opinion, que no criterio cientifico, inducir el trabajo de parto antes de la fecha.

Se pone pesadisimo con hacerte un tacto.  No te dejes.  No esta indicado realizar tactos si no se ha iniciado el trabajo de parto.  No ofrecen ninguna información valida o que pueda predecir el transcurso de tu parto.  Él lo sabe, pero no le importa.  Bragas arriba compañera, porque estos especímenes tienden a hacer maniobras en los cérvix de sus pacientes (recuerda, durante 9 meses eres una bomba de relojeria, sin él moririais tu y tu bebe) sin el consentimiento de estas.  Recuerda que, por mucho que a él (o ella) le parezca indicado hacerte un tacto no lo está y no tienes porque acceder salvo que, por algún motivo, creas que puede aportarte alguna información.

“Insulta” a tus caderas.  De repente eres estrecha y tu bebe es muy grande y no pasará por tu pelvis.  Y fíjate, tiene una bola de cristal porque es capaz de hacer estas afirmaciones sin que hayas iniciado un trabajo de parto, a sabiendas de que tu pelvis no ha tenido ningún traumatismo que pueda ocasionar problemas…simplemente él lo sabe.  Y te advierte (amenaza mejor dicho) de que si insistes en parir a ese “macrosoma” (que tu hijo ya no es un bebe, es un “macrosoma”) tendrás un parto dolorosísimo, sufrirás terribles torturas y le acabarás pidiendo que te haga una cesarea (¿seguís teniendo los ojos dentro de las órbitas?)

Sugiere, por así decirlo, que tu no eres capaz de ponerte de parto o de parir.  Menosprecia tu capacidad mamífera y ancestral de hacer lo que las mujeres estamos haciendo desde hace miles de años.  Tu no puedes.  Y él no te lo recomienda.  ¿Para que vas a sufrir?  Se ofrece bondadosamente a hacerte una cesárea, te hace ese favor.

Se rie de tu “plan de parto”.  ¿Donde vas bonita con este escrito?.  Cuando llegue el momento oportuno será el y nadie más quien te dirá lo que tienes que hacer.  ¿O es que acaso pensabas que ibas a parir?  No guapa, él te va a hacer el parto.

Te amenza.  Si por alguna extraña razón que escapa a su entendimiento se te ocurre tomar decisiones en contra de su voluntad, ups queria decir criterio médico, te amenazará con cualquier barbaridad que puede ir desde, dolorosos e insoportables partos con episiotomias inmensas y brutales hemorragias hasta, en el peor de los casos usar “la carta del niño muerto”.  Recuerda, eres una niña.  Una pequeña y caprichosa criatura a la que se le ha antojado tomar las riendas de su embarazo y su parto, que por supuesto no tiene ni idea de lo que esta haciendo, y que va a matar a su hijo.  Y él tratará de impedirlo.  Del mismo modo que tratará de impedir que le jorobes las vacaciones, que te pongas de parto de noche, que tengas un parto largo y molesto (para él) o cualquier otra cosa que él no tenga prevista y le suponga un tratorno.  Porque recuerda, según el entiende las cosas, TÚ estas a su servicio y no él.

Mención especial a las madres con cesarea previa.  Es incierto, y lo sabes, que despues de una cesárea lo más recomendable sea otra cesarea.  No olvides que esta es una operación de cirugia mayor y que entraña más riesgos para ti y para tu bebé que un parto vaginal.  Tu ginesaurio se encargará de recordarte que se te puede romper el útero, a pesar de que sabe, o deberia saber, que es algo muy improbable, más aún si no se hacen intervenciones innecesarias en el parto.

Llegados a este punto, si aún no has logrado huir, espero que tengas un parto corto y fácil y un buen acompañamiento que minimice la brutalidad del ginesaurio.  Si no es así, con todo el dolor de mi corazón casi puedo asegurarte que no guardarás un buen recuerdo de tu parto.

Así que, amiga mia, espero que hayas leido con atención.  Infórmate y decide.  No tengas miedo de negarte a procedimientos a los que no quieras someterte, que no te duela cambiar de médico.  Es contigo misma y con tu hijo con los que tienes un compromiso.  Sois tu y tu pareja (si la hay) quienes vais a ser padres, es tu hijo o hija la que va a nacer ¡y solo se nace una vez!.  Lucha por un nacimiento respetado.

Nacer en la fecha prevista…

imagesEn cuanto a la fecha probable de parto se han dicho y todas hemos oído muchas cosas.  Algunas más científicas, otras basadas en la sabiduría popular y alguna que otra, como decirlo, barbaridad.  De las últimas y más “divertidas” que he leído es decirle a una mujer embarazada de 41 semanas que había que inducirle el parto porque si no se había puesto ya, era poco probable que se pusiera.  ¡Bienvenidos al fantástico mundo del embarazo eterno!.

Sin embargo lo que cae por su propio peso es que esto último es del todo imposible.  Todos los embarazos acabarían, tarde o temprano, iniciando un parto.  Es cierto que en algunas, pocas, de verdad, muy pocas ocasiones es necesario intervenir e inducir el parto, bien porque el bebé no se esta desarrollando bien, porque la placenta no está funcionando correctamente, por alguna patología materna (preeclampsia, por ejemplo, como yo) pero por lo demás, la mejor opción debería ser la menos intervencionista, dejar que el cuerpo haga lo que sabe hacer.  Y mira por donde esta opción es la menos frecuente (cuando te pasas de la fecha, quiero decir…caducada como un yogur)

Incluso en hospitales que se auto denominan respetuosos, los protocolos (o protoculos?) hospitalarios mandan inducir en la 41+5, aunque la mamá se encuentre bien, aunque el bebé este a gusto…no vaya a ser que se quede ahí para siempre!!!

Yo me pregunto si no seria más sencillo seguir controlando esos embarazos más largos de lo habitual y esperar a que todo fluyera…¿Será que llevan más trabajo?  ¿será porque son más caros para los servicios de salud públicos?  En cualquier caso no se cual puede ser el motivo real de obligar a un bebe a salir del útero de su madre cuando aún no ha dado muestras de estar preparado.  No se me ocurre ningún motivo, de verdad que no…

A no ser, claro, que llamemos motivos a “cuadrar agendas”, ” fetos macrosómicos” (que una vez nacidos menguan y son la mar de normalitos), “pelvis estrechas” (que tienen fabulosos ligamentos capaces de dejar espacio para que esos bebes, incluso los “macrosómicos” puedan salir) o “embarazos eternos” (yo es que me meo).  Pero claro, aquí el problema es la terminología, es una cuestión léxica.  Todo esto no son motivos, son excusas.  Por lo visto en obstetricia está de moda el control absoluto, el “dos y dos son cuatro”, como si no supieramos que los embarazos no son matemáticas.

Estoy segura que si los que tienen que sacar cuentas las sacaran, entenderían que el coste de la intervención es superior al coste de continuar con el control del embarazo.  Tengamos en cuenta la de complicaciones que se derivan muchas veces de la intervención, el porcentaje de inducciones que acaban en cesárea, los bebés que precisan ingreso en neonatos porque, como ellos solitos iban avisando, aún no había llegado su momento para nacer, los partos instrumentales, las episiotomías “de caballo”,  las complicaciones generadas por meter mano donde no se debe, el daño emocional…

Lo más doloroso de esto es ver como los que deberían cuidar de la madre y el bebé durante el embarazo y el parto juegan a ser dioses.  Como manipulan la información que se le da a la madre, como venden las cesáreas y las inducciones como si fuera lo más normal de mundo, como tratan a la madre como a una niña inconsciente, como amenazan con “el niño muerto”, “el útero que explota”…como casi hay que hacer un cursillo de fisiología del parto, como hay que buscar y buscar y seguir buscando información para que no te jodan el parto.  Como aún pensando que tienes toda la información te acaban jodiendo el parto.  Como roban nacimientos dignos.  Como “paren” las famosas por cesárea programada ¡¡¡y no se nos eriza el vello!!!.  Como pare divinamente bien una vaca en medio del campo y nosotras, tan mamíferas como ellas, no sabemos parir.

Os dejo un enlace de la web de EPEN  que explica muy bien la variabilidad de un embarazo normal.

 

Más vale tarde que nunca…

jirafasEsta semana se celebraba la semana mundial de Parto Respetado así que es casi “imperativo legal” que yo diga algo al respecto.

Fiel a mi estilo (pensar, repensar y volverlo a pensar), llevo varios días dándole vueltas al planteamiento de la entrada.  Y así pensando me he dado cuenta de que todo lo que voy leyendo sobre Parto Respetado se refiera a Parto Fisiológico (sin intervenciones, sin anestesias…) y me he planteado si una mujer que no quisiera parir así se sentiría respetada.  De otra parte he pensado en el bebe, que también participa del parto, de hecho es el otro gran protagonista, claro y lo que pasa con sus necesidades y como son estas cubiertas, o no.

Así que dándole vueltas me he dado cuenta de que no soy capaz de definir lo que es un parto respetado, o no al menos sin hablar antes de lo que es la violencia obstetrica, de la autonomia del paciente, de la información basada en evidencia científica, de la presión de la sociedad patriarcal…y me he dicho, “uf, menudo berenjenal es esto del parto respetado”.

Y ya ni sé cuanto hace que empecé la entrada y no tuve nunca tiempo de acabarla…aún así, no he querido borrar estos párrafos iniciales que me resultaban tan inspiradores y evidenciaban la importancia que tiene este tema en mi vida, todos los días, aunque parezca que ya no fuera conmigo.

Mañana se “celebra” en Barcelona el III Encuentro Anual de Apoyo Cesáreas.  Digo que se “celebra” porque a pesar de que el ambiente que se vive en los encuentros es altamente emotivo e inspirador, el motivo que nos reúne a muchas, muchísimas mujeres es el dolor de una cesárea.

Y a casi todas, lo que más nos duele de nuestra cesárea, es una cicatriz invisible a muchos, pero que está ahí, lo que Ibone Olza y Enrique Lebrero acertaban en definir en su recomendadísimo “¿Nacer por Cesárea? la herida emocional.  Es un dolor imperceptible para casi todos, absurdo para muchos, martirizante, torturador, para nosotras.  Hay que vivir una cesárea para saber lo que se siente, física y emocionalmente.

Las que hemos sido madres por cesárea, lamentamos una enorme pérdida.  Hemos perdido la oportunidad de vivir el nacimiento de nuestros hijos como protagonistas activas de ello.  Algunas necesitábamos esa cesárea y aún así nos duele.  Otras, las que más desgraciadamente, fuimos engañadas por “profesionales” que centraron su práctica en su propia conveniencia, o quizá mal formados, misóginos…vaya usted a saber, yo en tres años he oído de todo…  A estas últimas nos robaron la oportunidad, a “mano armada de bisturí”, jugando la “carta del niño muerto”.

A casi todas a los que nos han cesareado nos han castigado, encima, robándonos el contacto inmediato con nuestros bebes.  A muchas, nos han obligado a posponerlo muchas, muchas horas, basándose en protocolos hospitalarios absurdos, arcaicos, inhumanos (17 horas tardé en conocer a mis mellizos, decidme si eso es humano)

A estas alturas, mujeres inteligentes y adultas, se ven sometidas a la decisión y “buenhacer” (o no) de los profesionales de la obstetricia.  En sus manos estamos, parece (sólo lo parece) que sin elección y sin posibilidad de huida.

Encuentros como el de mañana sirven para sanar esa profunda herida, la que no se ve, la que nunca nos graparon ni nos dijeron que existía…la que no cuidó nadie salvo ellas, las mujeres de la lista, las asociaciones como EPEN o Dona Llum o las profesionales de Néixer a Casa.  Pero también sirven para evidenciar que la violencia obstétrica existe, que se da todos los días, en mayor o menor medida, en los hospitales de nuestro país.  Que nacer (bien) en España es, muchas veces, cuestión de suerte y que la Semana Mundial del Parto Respetado, deberá seguir celebrándose, por muchos años, hasta que logremos crear conciencia.

Conciencia de que nacer (vaginalmente, por cesarea, con fórceps, con epidural, en casa…) es un acto sagrado para el bebé y la madre que nace con él, que forma parte de la experiencia sexual de estas, que deciden libres, adultas, informadas, contenidas, respetadas, admiradas…tanto tocar las narices con que parir es peligroso…Parir mola!!!  Mola tanto que yo quisiera repetir todos los días!!!  Que ya esta bien de “patologizar” (a estas horas me invento palabras…) que las jirafas, paren solas, en medio de la sabana y rodeadas de leones y no les va tan mal…Vamos, en resumen, que nos DEJEIS PARIR!!!

¿Nos dejamos engañar?

pvdcPido disculpas por anticipado si a alguien molesta esta entrada.  Aclaro también, antes de nada, que la cesárea es uno de los grandes avances en la obstetricia y que, cuando se emplea de forma necesaria y bien hecha, salva muchas vidas.  Dicho esto, insisto, el índice de cesáreas de las Islas Baleares y del estado español es vergonzoso.  En otros países es aún peor.

Ya sabeis los que me leeis-conocéis, que estoy muy sensibilizada con el tema del nacimiento.  Particularmente entro en modo “triste-cabreada” cuando me entero de que una mujer ha sido intervenida quirúrgicamente para extraerle a su bebé.  Más aún cuando, al conocer los detalles del “parto” me parece entrever precipitación, conveniencia…por parte de los “profesionales” que han atendido tan sagrado acontecimiento.

Conozco demasiados casos de cesáreas programadas por presentación de nalgas anteriores a la semana 40, a pesar de que la evidencia científica demuestra que el feto puede darse la vuelta incluso con el trabajo ce parto iniciado.  Es más, el problema de la presentación de nalgas es que, al convertirse la cesárea en una intervención “segura”, dejaron de practicar se partos vaginales con esta presentación y ahora los profesionales, simplemente, no saben.  Demasjadas inducciones “fallidas” en mujeres cuyo único problema que se pasaban de fecha, ni que fueran un yogur…¿saben esas mujeres que la fecha no es indicación decesárea?  ¿Saben de la existencia de multitud de test para comprobar el bienestar fetal en un embarazo prolongado?  Demasiadas cesáreas por cesárea previa, con el pretexto de que “no te vas a poner de parto”, “te puede estallar el útero”, “no dilatas” o innumerables gilipolleces más…  Y tristemente demasiadas niñas buenas…demasiadas mujeres sometidas sin saberlo al patriarcado, inconscientes de su propia condición de sumisas.  Demasiadas mujeres que creen a pies juntlilas lo que les dice su médico, “porque ellos son los que saben”.  No señoras, ellos no saben…si supieran no temerían el poder del cuerpo de una mujer pariendo, se limitarían a mantenerse atentos y expectantes, con los ojos como platos, dejándonos parir…NOSOTRAS SABEMOS, PODEMOS PARIR!

Mujeres, os invito encarecidamente a informaros.  No dejemos que esto siga pasando, que nos sigan robando el poder sobre nuestro cuerpo, no reneguemos de nuestra condición de mamíferas…La información está al alcance de todas, es importante, mucho más importante que el último modelo de smart phone del mercado.

Yo siempre había querido parir.  El parto no me daba miedo, era una experiencia que estaba deseosa de conocer y si pudiera, repetiría.  Me parece algo grande, dolorosamente grande.  Desgraciadamente me tocó vivir una cesárea la primera vez.  Sin duda es una de las experiencias más duras por las que he pasado, por no decir la más dura.  Gracias a ella conocí a maravillosas mujeres que habían vivido lo que yo, que se sentían heridas, como yo.  Anduve mi camino junto a ellas y de su mano, con su luz, parí vaginalmente a mi pequeñaJo.  Yo sólo quisiera, en este aspecto de mi vida, servir de faro, de guía a mujeres que han sufrido lo mismo que yo…que tantas otras.  No quisiera dañar a nadie, ni ofender a nadie…pero me entristece la forma como se trata el parto y el nacimiento, me parece cruel.  Sólo las mujeres podemos cambiar esto, por nosotras, por nuestras hijas y nietas, por todas.  La información es poder.

http://www.elpartoesnuestro.es/informacion/parto/parto-vaginal-despues-de-cesarea-pvdc